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¿Porque las mujeres no logramos ser líderes?




Muchas mujeres luchan todos los días por adquirir puestos de mayor nivel jerárquico, pasan largas horas en sus trabajos sacrificando mucho tiempo con lo que se generan serios problemas en sus relaciones personales y familiares, siguen las órdenes con toda la diligencia posible al punto que se sobrecargan de tareas que terminan agotándolas, y después de todo esto, el puesto superior que finalmente se abre no se lo dan a ellas, sino a un hombre al que vieron trabajar la mitad de tiempo ¿Cómo es que, si siguieron todas las reglas que les enseñaron, no estén logrando lo que desean?

El problema no radica en su capacidad para obedecer las reglas, el problema son las reglas que ellas creen que tienen que seguir para lograr objetivos. Esta serie de lineamientos que están arraigados desde la infancia son los generadores de esta falla, no es que la mujer sea menos capaz que el hombre y mucho menos que no sea tan inteligente, responsable o hábil, sino que simplemente está jugando otro juego y no se ha dado cuenta.

En la infancia las niñas juegan a una cosa y los niños a otra, las reglas del juego no las ponen ellas, sino la sociedad que las rodea. En este juego las niñas ganan cuando se ven bonitas, son amables y útiles al atender a los demás.  Recuerda las acciones u hechos que motivan felicitaciones o sonrisas de aprobación, como son: “que linda te ves con ese vestidito”, “”que linda niña que ayuda a recoger la mesa”, “eres una niña muy buena porque ayudas a tu mama”, y finalmente, el muy conocido en generaciones pasadas “calladita te ves mas bonita”. En resumen, las niñas son aprobadas por su aspecto físico, por servir a los demás y por no molestar. En cambio, a los hombres se les aplaude sus capacidades de desempeño atlético e intelectual, el aspecto físico no es tan importante, nadie le dice a un niño de 10 años “que lindo te ves con esos pantaloncitos”, pero su padre le presume a cuanta persona se le cruce, que a su hijo lo seleccionaron como capitán del equipo de fútbol  o que se saca puro 10 en la escuela.

De esto se genera las actividades extracurriculares, que son una de las principales diferencias educativas entre niños y niñas en la infancia, estas actividades van en relación directa a la diferencia de “juegos”,  donde a la mayoría de las niñas se les inscribe en clases de danza o gimnasia para que desarrollen habilidades de gracilidad, estoy de acuerdo que se ven preciosas en sus tutús, pero fuera de esto no les dan ninguna enseñanza para el resto de sus vidas más que sepan bailar para que….. se vean bonitas. Mientras que con los hombres la historia es radicalmente diferente, a ellos se les motiva a entrar en los deportes, actividades que representan un apoyo para el resto de la vida, especialmente en el ámbito laboral. Los deportes consideran tres factores que no tienen la mayoría de las actividades artísticas, estos son: manejo de competencia, trabajo en equipo y capacidad para generar estrategias de acción. A los niños les empiezan a generar la capacidad para enfrentar a sus enemigos cara a cara y saber vencerlos reconociendo los caminos más efectivos para lograr un objetivo…..desde los 5 años de edad!!!!  Y después se espera que las mujeres logremos lo mismo empezando con 20 años de atraso, sin ninguna ayuda y con una serie de reglas totalmente diferentes, donde pensamos que entre más ayudemos a los demás mejor nos va a ir.

Por esto, es importante que reconozcas que no es el tiempo que pases en la oficina, sino lo que hagas cuando estés ahí y estos son 3 consejos que te puedo dar para que empieces a reconocer lo que realmente son las reglas del juego en el ámbito laboral:

 

 1.- No estás ahí para agradar, para conseguir amigos o para ser querida, estás ahí para alcanzar objetivos. En lugar de pensar que al agradar y servir a los demás vas a lograr el objetivo, necesitas pensar  exactamente al revés, al lograr objetivos ellos te van a respetar y por consecuencia les va a agradar trabajar contigo; ya que en las organizaciones con el alcance de metas viene el crecimiento y si el estar contigo los hace crecer, es obvio, que te van a querer de líder.


 2.- Temo decirte que en el trabajo es sumamente difícil encontrar amigos, es un ambiente que por su naturaleza propia lo que tiene son aliados o enemigos, deja de buscar ahí lo que no hay probabilidad de que exista, especialmente en cuanto existe el efecto de competencia, es decir, que tú y otra persona desean el mismo puesto o proyecto. Esto reducen al mínimo la posibilidad de que esa persona sea tu amiga, a pesar de que se porte como un “ángel” contigo, te escuche todos tus problemas y se vayan de fiesta, piensa que quiere lo mismo que tú y en el ambiente laboral para que haya un ganador debe haber un perdedor, trabaja por que no seas tú la que finalmente se quede obedeciendo órdenes de su “súper amigo”. Por lo que, te recomiendo que dejes de pensar que los ataques son algo personal o que si te apoyan es por que te quieren, todo es parte del juego, entre mas objetiva te vuelvas, mejores formas y caminos vas a saber crear para alcanzar objetivos.


 3.- No luches contra la realidad, no vayas contracorriente, por más que te enojes con la forma de ser de tus compañeros, las políticas de tu empresa  o con tu jefe, piensa que tú no los vas a cambiar, por más que sueñes despierta con amanecer en un mundo diferente y a pesar de que ya tengas una gastritis que no te deja caminar. Mejor empieza a analizar cómo son y de que forma puedes usar esas formas de ser y esas políticas a tu favor. Recuerda que es un juego donde hay aliados y enemigos, empieza a reconocer quien es quien y como puedes crear el camino para conseguir lo que deseas.

 



 Fernanda Gálvez




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